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ENSAYOS CLÍNICOS VERSUS MUNDO REAL

Efectividad de las vacunas: cada vez más complejo de medir

Mie, 07/07/2021 - 11:25am
Enviado en:
Por Urgente24

Mientras las campañas de inmunización avanzan, a los investigadores se les dificulta encontrar personas que puedan dar cuenta de la efectividad de las vacunas.

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La información más factible de evaluar en relación a la efectividad de las vacunas son la enfermedad sintomática y la enfermedad grave. Los estudios sobre muerte, infección y transmisión, si bien son de gran importancia para la salud pública, generalmente requieren estudios específicos con más recursos, según la OMS.
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Es sabido que medir la efectividad de las vacunas COVID-19 no es lo mismo en un ensayo clínico que en el mundo real. Ahora, las personas quieren saber cómo funcionan frente a la variante Delta, pero con las campañas de vacunación expandiéndose, las dificultades son cada vez mayores.

En Reino Unido, se informó en mayo que dos dosis de Pfizer-BioNTech generaban un 88% de protección contra la enfermedad sintomática de la nueva cepa.

En junio, en Escocia, otro estudio concluyó que la fórmula tenía un 79% de efectividad. El sábado pasado un equipo de investigadores de Canadá calculó el número en un 87%. Luego, el lunes, el Ministerio de Salud de Israel anunció que el porcentaje era del 64% en comparación al 95% del virus original.

El rango de números para la Pfizer, aplicable a otras fórmulas, parece confuso. Pero los expertos explican que es esperable porque es muy complejo que un solo estudio determine con precisión la efectividad de las vacunas.

"Simplemente tenemos que tomar todo junto como pequeñas piezas de un rompecabezas, y no poner demasiado peso en ningún número", dijo Natalie Dean, bioestadística de la Universidad de Emory, a The New York Times.

En los ensayos clínicos, es relativamente fácil (o controlable) medir el funcionamiento de la vacunación. Al azar, se asigna a un grupo la vacuna y al otro, placebo.

Si en los resultados, el grupo al que se le aplicó la dosis tiene un riesgo menor de enfermarse, significa que la inyección funciona.

Sin embargo, llegadas las fórmulas al mundo real, la situación no es tan lineal. En principio, los investigadores no pueden controlar qué sujetos reciben el inoculante. Pero además hay una serie de complejidades adicionales:

  • Es posible que las personas que eligen no vacunarse se expongan más al virus.
  • Las personas mayores de edad tienen más probabilidades de ser vacunadas, pero también menos defensas frente a una variante del virus más agresiva.
  • Un brote puede propagarse en una región con más proporción de vacunados que en regiones subvacunadas, por lo que las conclusiones de la comparación podrían estar olvidando una variable clave y ser erradas.

Así, la lista de situaciones hipotéticas de vacunación es extensa. Mientras, los científicos buscan sujetos que puedan aportar datos certeros al análisis. A menudo encuentran una contraparte, de la misma edad y estado de salud, pero que no está vacunada para poder comparar con rigurosidad.

El ejemplo de Israel

En el nuevo informe del Ministerio de Salud de la vacunación en Israel se concluyó que la eficacia de Pfizer para prevenir la enfermedad sintomática se redujo entre un 30% y un 64%.

No obstante, pares científicos advirtieron que los datos no se pueden analizar de manera inequívoca, dado que no se excluyeron todos los factores que interfieren.

Gran parte del país está vacunado, alrededor del 60%. En este escenario, el gobierno pide que se realicen test a cualquier contacto estrecho, con o sin síntomas.

Como en otros países lo más frecuente es testear a personas que se sienten enfermas, lo más probable es que en Israel se detecten más casos asintomáticos entre vacunados, lo que reduce la tasa de efectividad de las vacunas.

Afortunadamente, la mayoría de las vacunas para COVID-19 son muy efectivas para evitar las hospitalizaciones y los casos graves por Delta.

Vacunación en Argentina

De la fórmulas utilizadas en la campaña de vacunación en Argentina, la efectividad de las vacunas fue elevada para prevenir la mortalidad, según los resultados preliminares de un estudio del Ministerio de Salud nacional difundido a fines de junio.

La investigación se realizó en las 23 provincias entre el 1 de enero y el 22 de junio de 2021, meses que coincidieron con el mayor pico de casos desde el comienzo de la pandemia. Además durante el periodo ya circulaban las variantes Alpha (británica), Gamma (Manaos), y Lambda (andina).

Según las conclusiones, la efectividad de la primera dosis de la vacuna es mayor en las aquellas basadas en vectores virales no replicativos, es decir, la Sputnik V y AstraZeneca.

Para prevenir la mortalidad por coronavirus, el análisis de la vacunación indicó que:

  • la Sputnik V tuvo una eficacia del 74,9% con una aplicación en una muestra de 358.665 personas
  • AstraZeneca del 79,5% en 233.580
  • y Sinopharm del 61,6% en 147.908.